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Jorge DortaJorga Dorta

Durante la baja edad media la industria que predominaba en Europa era la industria textil. En Italia, Cataluña, Países bajos, Normandía e Inglaterra se fabricaban preciados paños. Desde oriente venian sedas y el comercio textil enriqueció a muchas personas y lugares. 
En esa época el color púrpura estaba relacionado con conceptos de distinción y poder pues lo usaban tanto reyes como altos miembros del clero y la nobleza Los fenicios, extraordinarios navegantes, fueron los primeros que lograron producir un tinte púrpura, llamado “púrpura getúlida”, cuya elaboración mantuvieron en secreto. Hoy sabemos que los fenicios obtenían el tinte púrpura a partir de una secreción mucosa de color amarillento que poseen ciertos moluscos de los géneros Murex y Purpura. Los fenicios establecieron factorías por toda la costa norteafricana, incluyendo la de Mogador, una pequeña isla situada frente a la actual ciudad de Essaouira, en la costa atlántica de Marruecos situada a un día de navegación al norte de Lanzarote.
Durante el siglo XIV los genoveses con Lanceloto Malocello que se estableció en Lanzarote posiblemente comerciara en estas conchas que también existen en Canarias. Lo que si es seguro es que posteriormente ya en el siglo XV, con la apertura del comercio con el Golfo de Guinea, las conchas canarias de Murex se usaban en dicho comercio a cambio de oro en la curva del rio Niger.
En 1341, la expedición de Niccoloso da Recco de la que nos han llegado noticias a través de un manuscrito de Boccacio,  muestra el interés de los europeos por los tintes. Entre el botín de la expedición se nombran; "maderas coloradas, que tiñen casi como el palo de Brasil", "También trajeron cortezas de árboles, propias para teñir de rojo, tierras rojas y cosas similares." Posiblemente la corteza del árbol sea la del pino canario, una de las sustancias con la que los antiguos canarios teñían sus pieles, las tierras rojas podrían ser almagre y las cosas similares ciertos líquenes que sirven para teñir.
Pero más que las conchas de Murex lo que motivo un importante comercio y fuente de ingresos fueron los esclavos y la orchilla, un liquen que vive en los acantilados costeros, que tarda unos 6 años en llegar a su estado adulto y de las que hay unas 13 especies en Canarias. Dicha orchilla se usaba para conseguir un tinte purpúreo - aunque de menor calidad que la púrpura getúlida - capaz de teñir fibras de origen animal (seda, lana), pero no las de procedencia vegetal (algodón).
Púrpura extraida de la orchilla
La elaboración del tinte requiere un proceso químico bastante complejo. El liquen una vez seco y convertido en polvo se mezcla con orines descompuestos (por su contenido en amoniaco) y después con cal. Esta mezcla se remueve cada dos horas durante tres días manteniendo el recipiente tapado. La pasta resultante cogerá color a los ocho días, lo que es señal de que ya puede ser utilizado como tinte.
Jean de Bethencourt era señor de Grainville-la-Teinturière, un pueblo dedicado al negocio de la tintorería textil, tras conquistar Lanzarote, Fuerteventura y el Hierro obtuvo grandes beneficios de la orchilla que vendía en Florencia sacando un gran margen de beneficio. 
Luego tras la venta del Señorío de Canarias a los Peraza, estos y Diego de Herrera siguen con el lucrativo comercio de orchilla (y de esclavos). En las actas del bufadero y de las isletas se menciona la reserva del comercio de orchilla con los antiguos canarios todavía no sometidos de Tenerife y Gran Canaria. Finalmente en la conquista de realengo, de Tenerife, La Palma y Gran Canaria, la orchilla vuelve a tener importancia, reservándose su comercio (junto a datas de tierra y esclavos) durante un periodo de años a determinados genoveses de Sevilla a cambio de financiación para la conquista.
Tras la conquista la exportación de orchilla representó una importante fuente de ingresos para Canarias, pero fue perdiendo interés al irse agotando las comunidades liquénicas, que tardan muchos años en regenerarse. Toda la orchilla recolectada en Canarias se enviaba al puerto de Santa Cruz de Tenerife, pues se trataba de un producto estancado, esto es, su comercio era monopolio de la Real Hacienda. En los momentos de mayor producción llegaron a exportarse unas 75 toneladas anuales, y un tercio de los beneficios iba a parar a la Real Hacienda.
El oficio de orchillero era muy peligroso ya que debía colgarse de riscos y acantilados para alcanzar las mejores colonias de líquenes, y muchos lo pagaron con la muerte. La Real Hacienda no solo tenia el monopolio del comercio de orchilla sino que también vendía cuerdas, sacos y las herramientas necesarias para su recolección a los orchilleros con lo que su negocio era doble.Tras el declive de la orchilla en las islas se mantiene una economía cerealera y se desarrolla el sector vinícola, pero en el primer tercio del siglo XIX vuelve el negocio del tinte a Canarias, esta vez de la mano de la cochinilla.
La cochinilla es un tinte rojo carmesí que se saca de un insecto parásito de las tuneras. Fue un producto y un negocio muy rentable para los españoles en América que guardaban celosamente el secreto. La segunda fuente de ingresos para el Imperio Español en América después de la plata no fue el oro, sino la grana cochinilla procedente de la Nueva España (Mexico), un insecto que durante siglos fue un codiciado pigmento natural por textiles y artistas europeos.Hasta ese momento la exportación de insectos vivos o el desembarco de cochinilla o tunera en Canarias estaba prohibido. Pero sobre el año 1821 Mexico se independizaba de España y esta última no quiso perder el negocio de la cochinilla que hasta entonces monopolizaba. Ahora se trae la cochinilla a Canarias y dará lugar posiblemente al periodo de mayor expansión económica inclusiva de nuestra historia.En 1825 comienza a cultivarse en Arucas (Gran Canaria) y de allí se extendió al resto de las Islas Canarias, alcanzándose a mediados del siglo XIX una producción media anual de unas 200 toneladas. En 1869 llegaron a exportarse seis mil toneladas y en 1876 siete mil toneladas, configurándose Canarias como el proveedor del 80-90% del mercado mundial de cochinilla.La cochinilla tuvo no solo un efecto económico expansivo en forma de exportaciones, sino también el efecto de una expansión monetaria. Históricamente a Canarias - y debido a las estrictas regulaciones españolas del comercio de Indias, no se podía desembarcar mas que una pequeña parte de la plata de America - con lo que había una escasez crónica de moneda que tenía el efecto de una política monetaria restrictiva que lastraba el crecimiento. Pero ahora, los saquitos de cochinilla,  de la misma forma que los saquitos de oro en el salvaje oeste, empezaron a funcionar como medio de pago con lo que al impulso económico se sumo una especia de expansión monetaria asociada. Además cualquiera con un poco de tierra podía cultivar cochinilla, con lo que la riqueza se distribuyó, en mayor o menor medida, y alcanzo a amplias capas de la población. Desgraciadamente esto duro pocas décadas, ya que la llegada al mercado de los colorantes sintéticos acabó con el mercado.
Tampoco se crearon industrias de valor añadido para la manipulación y elaboración del tinte, sino que en una típica economía colonial se exportaba el producto agrícola apenas sin transformar. Lo mismo ocurrió posteriormente con el platano o el tomate, y lo mismo ocurre en cierta manera ahora mismo con el turismo, del que Canarias es tan solo el eslabón final de la cadena de valor de la industria. A lo largo de toda nuestra historia hemos estado replicando una y otra vez los modelos económicos coloniales.

Wladimiro RodriguezWladimiro Rodríguez Brito

En Canarias hemos hecho unas leyes que han declarado de una manera "alegre" más del 50% como espacio protegido, con distintas categorías, suspendiendo los usos tradicionales y separando el territorio de los habitantes, tema que ocurre de hecho, ante la crisis agraria, ya que más del 50% de las tierras de labor están sin gestión, tanto por los campesinos como por los supuestos nuevos gestores, administraciones públicas, etc.
Suelos sin labradores, sin pastores y sin usos tradicionales, con una supuesta protección inactiva? ganando terreno el bosque, los pinos, monte verde, terrenos de más de 130.000 hectáreas de monte?, pero también ganando terrenos los matorrales, las zarzas, el cañero, los granadillos, las tabaibas y retamas, las aulagas, etc.
Los incendios de Portugal, Galicia y California deben hacernos reflexionar sobre un campo sin campesinos llevando la gestión del mismo, no solo en una lectura ambiental, sin olvidarnos de los temas de seguridad, con especial preocupación por las zonas pobladas y los campos. Sin campesinos no retiramos leña, pinocha, madera muerta o pastos, lo que ahora llaman los ingenieros combustibles, en los largos veranos canarios.
El pastoreo es una actividad vital, para mantener un equilibrio en nuestros campos, ya que tenemos veranos secos y prolongados, lo que hace que la vegetación que se desarrolla en la estación húmeda sea un problema en los veranos, tanto por la proximidad de las zonas forestales, como, lo que es aún más grave, ante un poblamiento disperso, rodeado de hierbas y matorrales que alimentan los incendios. Veamos algunos datos: en las Islas cultivamos más de 40.000 hectáreas, ocupando la superficie no cultivada y los pastos más de 100.000 hectáreas, terrenos que demandan gestión, algo que hacíamos hace 20 o 30 años, cuando nuestro ganado apenas consumía forraje del exterior. Valga como referencia que cuando comenzamos la repoblación en Tenerife, en 1983 (en Chajuana, Archifica, Majades del Rio, Finca la Siete, Chivisaya...), nuestras cabras apenas comían maíz o alfalfa (pastos de la tierra).
Nuestros campos están cargados de adjetivos "bonitos": Parque rural, parque natural, suelo de protección paisajista, reserva de?, etc. Blablablá ¿presupuesto y gestores? Relación de hectáreas protegidas y medios para tal protección? La nueva Ley del Suelo dice que podemos mantener los usos tradicionales y la memoria de tales usos, hoy olvidados, con unos planteamientos teóricos sobre una supuesta protección, con una lectura urbana biológica, con poco tacto hacia el campo y los campesinos. Aprovechemos la oportunidad que nos presta el nuevo marco.
Los pastores y las cabras tienen una lectura poco positiva en el plano urbano ambiental. Solemos olvidar que las cabras han convivido con nuestra naturaleza a lo largo de 2.000 años, y que parte de la rica naturaleza canaria es hija y hermana de las cabras y los pastores.Los pastores, ¿una especie en extinción? Entendemos que hemos de hacer un esfuerzo en la incorporación de pastores en nuestro campo, tanto por la labor ambiental como por su papel económico. Nos dicen los conocedores de nuestras cabras que la biología de dichos animales se altera si las criamos estabuladas, pero, además, no es menos importante, no solo por la salud de las cabras, sino también por la nuestra, ya que el queso de las cabras que se alimentan con los ricos y diversos pastos de las Islas no lo podemos comparar con lo forrajes importados que no solo nos hacen dependientes del exterior, empobreciendo tanto en la calidad como en la diversidad, tanto de nuestro ganado como de nuestros quesos.
No olvidemos que los pastores no se adquieren en la ferretería y tampoco los podemos sustituir por un robot o un dron. Leamos con cariño lo ocurrido en California, en el país más rico del mundo. El ultimo incendio duró casi 20 días y lo apagó la lluvia el 25 de noviembre, dejando un desastre humano y material, poniendo claro que la prevención es una asignatura pendiente en California y en Canarias.
La incorporación de pastores y agricultores al mundo rural es una asignatura pendiente en Canarias. ¡Sembremos pastores y agricultores! Dignifiquemos su labor y su compromiso con el campo y el futuro de esta tierra.

Raul VegaRaul Vega

Pepa Aurora llegó temprano, antes de la hora. Quedamos a las 17:00 de una tarde fría de febrero. Yo llegué agitado, con prisas, como casi siempre. A veces pienso que ese ritmo al que la vida nos ha obligado no es sano, en muchas ocasiones tienes que correr porque los traslados duran más de la cuenta y tú quieres ser puntual y no ser un chaflameja impuntual. Ese día empezamos a grabar un nuevo programa, El Tirafondo. El Tirafondo es ese tipo de programa que siempre quise presentar, entrevistas en profundidad, con espíritu crítico y pedagógicas. Un programa, por cierto, que esperamos retomar más pronto que tarde. Mis prisas se esfuman cuando llego al Centro de Producción de Este Canal en Agüimes y veo a Pepa ya sentada, lista, con las manos cruzadas y con un aire muy relajado. Pienso en las miles de historias que salieron de su cabezas, en la sensibilidad de escribir para niñas y niños y en lo injusto que ha sido esta Canarias nuestra con una señora de la talla de ella.

Nos saludamos como si nos conociéramos de toda la vida, mientras Delia prepara el plató, y yo me pongo en situación. Cuando hago una entrevista me gusta romper el hielo antes, hablar con la persona entrevistada. Ella se relaja y yo me pongo en mi papel. “Comencé a enseñar a los niños lo que teníamos delante, lo más cercano”, comenta sobre su etapa como enseñante en el inicio de la entrevista. Uno de sus rasgos principales es justamente ese, partir de la realidad más cercana, situar en montañas y barrancos nuestros y hacer protagonistas a lagartijas. “Los alumnos de hoy en día, si no andamos con ojo, perderán todo el apego a la tierra”, lamenta. Sobre la labor docente se queja porque “han convertido a los maestros en funcionarios con tanta tarea burocrática”.

Sobre el manido debate universalidad y canariedad recuerda que “Canarias está dentro del universo, cualquier cosa que suceda en Canarias es universal”. Ese mismo día murió el artista Juan Hidalgo, a quien la autora cita. “Si queremos que un niño triunfe en la vida ha de tener profundas raíces”, reflexiona. Sobre los cuentos de toda la vida, los de princesitas y príncipes azules, afirma: “ya no hay princesas en las casas. El príncipe de los cuentos se ha convertido en un machista insoportable”. Pepa Aurora es muy guerrera con la condición de género. En su literatura ha hablado de las mal llamadas brujas. “Las mujeres brujas son más inteligentes que las otras”, indica. En concreto, sobre Juana Catalina, la última bruja condenada por la Inquisición en Canarias y protagonista de una de sus obras, manifiesta: “Juana Catalina fue para mí un ejemplo de mujer canaria que quiere levantar la cabeza y no puede”.

El discurso de Pepa Aurora, sereno, tranquilo, envolvente, encantador, es un peligro para el poder. Ella es consciente y cree que ese es uno de los motivos por los cuales sus cuentos no han llegado a Televisión Canaria, pese a los intentos. Pero eso no le preocupa. Mientras sueña con una posible Casa del Cuento, termina la entrevista. Su marido se acerca y le da un beso, a la vez que la felicita por la entrevista. En mi paladar un regusto dulce de haber conocido a una persona grande, una canaria de los pies a la cabeza y una mujer que reivindica su papel y de las que vienen detrás. No rehuye el debate, pero los embates los combate con su enorme sonrisa, adornada por su característico sombrero y gafas.

La entrevista fue muy vista y no son pocas las personas que se han acercado para comentarla. Cuando el Patronato de la Fundación Canaria Tamaimos repasó la trayectoria de la cuentacuentos y observó la respuesta de la entrevista, corroboró su decisión de otorgarle el Premio Tamaimos. La decisión fue muy anterior, incluso antes de la entrevista y en nuestra cabeza estaba casi desde que se abrió el 2018. Siempre fue la candidata perfecta por muchas cosas. El momento de la confirmación, cuando ya decidimos anunciarlo, tomé esa elección casi como si lo fuera a recibir yo mismo. Pepa Aurora, todo empatía, es un ejemplo a seguir para la construcción de una nueva mujer canaria. Mañana será un día especial para Pepa Aurora, para Agüimes y sobre todo, para la Fundación Canaria Tamaimos. Sumamos otro ejemplo dignísimo a la nómina de Premios Tamaimos, en la que también están Manuel Lorenzo Perera y Pedro Hernández Guanir. El listón lo estamos poniendo muy alto…


En Tamaimos



Pedro González CánovasPedro Gonzalez Cánovas

La llegada de internet a los hogares, en los años 90, poco a poco, cambia totalmente las costumbres sociales. Desde que se empieza a hablar de las “autopistas de la información” aparecen las primeras webs alternativas y, por lo tanto, la opción de formarse en cómo hacer bombas caseras (o cómo hacer que tu propia fabricación te estalle en la cara); enfoques distintos de las noticias, con la consiguiente “pérdida de poder” de los antiguos medios de comunicación de masas (hasta que se fueron subiendo al carro), etc. Al principio, nos pareció que se producía un reparto del poder que iba a arreglar el mundo y que era imparable. Después, creímos que lo de imparable equivalía a ingobernable y que cualquier legalidad quedaba por debajo del alcance de internet. No sé qué hubiera pasado si eso hubiese sido así, pero la realidad es que el poder establecido compra hacker, los mejores informáticos, todo tipo de especialistas, y crean ellos mismos noticias falsas capaces de justificar hasta guerras. En realidad, vuelven a actuar como siempre, cómodamente.

Para el poder establecido todo se solucionó antes de que tuviéramos en las manos las terminales móviles con acceso a las redes sociales. Ya volvíamos a estar todos fichados. Ya dominaban los mismos y nos controlaban. Quizás no nos controlan como antes, sino más. No dudan en hacerlo notar con las correspondientes detenciones y enjuiciamientos; dotando sus sistemas legales de armas contra los ciberacitivistas más radicales. Imagino que no es casualidad que los móviles inteligentes llegaran cuando ya lo tenían todo controlado.

Hagamos una reflexión. Para ello, pongamos un caso como ejemplo: El derrocamiento del régimen zarista de 1917. Imaginemos que existiera internet en aquel entonces. Cuando el zar fue derrocado hubo un periodo, entre marzo y octubre, en que Rusia fue gobernada por un Gobierno Provisional presionado continuamente por los Soviets. Al final, los Bolcheviques, arrastrando a los Soviets, tomaron el poder tras meses de caos en el país. ¿Qué hubiese pasado si en 1917 tuvieran internet? Quizás se hubieran ahorrado el gobierno provisional y Lenin hubiera alcanzado el poder en marzo, ¿no?; o la policía del Gobierno Provisional hubiera hecho desaparecer a líderes como Lenin al día siguiente de derrocar al zar. Que cada cual especule como más o menos le guste, todavía hay más posibilidades. Pero es seguro que las cosas hubieran sido muy distintas y, si nos descuidamos, aún habría un régimen zarista en Rusia.

¿Cuánto tiempo tardaremos ahora en abrir los ojos? Todos los que hemos hecho un evento en Facebook somos testigos de que no llega a un diez por ciento de los que pican en “asistirán” y van de verdad al acto. ¿No estaremos cayendo en la red de redes para ser anulados socialmente? Cada cual ha de valorar si de verdad se personifica en todo lo que le interesa. No digo que haya que abandonar las redes, al contrario, apuesto por un ciberactivismo comprometido. Pero tenemos que volver a tomar las calles; porque, aunque alguien se empeñe en que parezca lo contrario, todavía estamos a tiempo…

De lo que hay que tomar consciencia es que no hay movimiento social en las redes, hasta que no se refleje en la calle. Por lo tanto, soy de la idea de que la principal batalla se libra saliendo de casa y manifestando el desacuerdo o el deseo de cualquier cosa, principalmente, fuera de internet. De otra forma, cualquier convocatoria pública desasistida deja en evidencia la debilidad de cualquier movimiento; aunque en Facebook tenga decenas de miles de seguidores. Si no hay visibilidad en la calle no existimos.

No crean, este mensaje es para todas las personas que quieren cambiar cualquier cosa; pero, por supuesto, también para un par de sectores concretos con los que coincido ideológicamente y me niego a pensar que son un espejismo. Así que, por favor, hagamos hueco en las agendas y demostremos compromiso sin dejarnos abducir por red alguna; seguro que no somos tan fáciles de vencer.

Pedro M. González Cánovas

(Miembro de Alternativa Nacionalista Canaria – ANC)


Cati Darias Delgado copiaCati Darias Delgado

La violencia contra las mujeres, lacra fruto de un sistema capitalista y patriarcal tiene mucho que ver, en cuanto a responsabilidad, con las decisiones que se toman en las instituciones y debería tener la consideración de asunto de estado de primer orden. Cualquier tipo de infradotación o recorte en políticas de Igualdad, es ahondar en las agresiones (verbales, psíquicas, físicas o económicas), que por comisión o por omisión, se ejercen contra las Mujeres en cualquier ámbito: doméstico, social, laboral, educativo, de los poderes públicos y fácticos, y que alcanzan un deleznable número de víctimas mortales.

La realidad diaria, es que,  más allá de un ejercicio de declaración de intenciones, por parte de los poderes públicos, no se instauran verdaderas políticas efectivas de protección de las víctimas y sus allegados. Pero además de la ineficacia en las acciones de protección e intervención,  la actividad preventiva, que contribuiría a erradicar la normalización de unos modelos de conducta aprendidos, y cuya reprogramación debe ser instaurada a través de la educación reglada y obligatoria desde los primeros niveles, como contenidos transversales acerca de la educación sexual y reproductiva, la igualdad, el respeto y la visibilización, no parecen tener cabida.


            A nivel mundial las mujeres tenemos menores salarios y más precariedad en la actividad laboral, dobles y triples jornadas, feminización de la pobreza y la enfermedad, menos oportunidades, casi exclusiva responsabilidad de los cuidados, tasas ínfimas de representación, somos violentadas por defender los derechos fundamentales, aumentan los feminicidios de mujeres jóvenes y pobres, la explotación sexual…

En el estado español todavía se permiten declaraciones de altos cargos e instituciones como la iglesia, que incitan a la violación, amenazas de modificación regresiva de la Ley de Aborto, sentencias judiciales a favor del acoso sexual, asesinatos que no paran, protecciones que no llegan, divorcios que no pueden realizarse por falta de dinero, lenguaje institucional sexista y misógino, medios de comunicación que potencian la desigualdad, subvenciones a la educación segregada por sexos.

En Canarias más de mismo, pero además las mujeres sufrimos y debemos luchar contra la triple discriminación: capitalismo, patriarcado y colonialismo, en una situación socioeconómica con niveles de paro y pobreza que duplican la media del estado español.

Desde Intersindical Canaria, abogamos por la erradicación definitiva de la violencia, para lo que es necesario que las mujeres tengamos el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, que la violencia de género: maltrato psíquico, agresiones físicas, violencia sexual, el acosos sexual y laboralno sean invisibilizados, ni minimizados por las instituciones ni la sociedad. Que las mujeres tengamos derecho a la igualdad laboral: sin discriminación salarial y en igualdad de oportunidades y de derechos. Que la sociedad sea paritaria en los mejores aspectos que la fundamentan y definen y que se reconozca la deuda que la Historia tiene contraída con nosotras.

Cati Darias Delgado

Delegada de Intersindical Canaria


Wladimiro Rodriguez

 Wladimiro Rodríguez Brito

Las lluvias de octubre nos dan un respiro ante el peligro de los incendios en las cinco islas occidentales de Canarias. La cosecha contra el fuego ha sido buena, posiblemente la mejor en los últimos 30 años, tanto por el reducido número de hectáreas quemadas como por los daños producidos. No obstante, la lectura de este hecho debemos hacerla con humildad. Este éxito tiene que ver con los recursos humanos y materiales en la prevención y la extinción del fuego, pero hemos de recordar que en muchos momentos se muere de éxito.

Una parte de la cosecha se debe a los cuidados humanos, bien sean brigadas forestales, equipos de vigilancia, pastores, agricultores, excursionistas y otros colectivos que cuidan de la naturaleza, que, sin lugar a dudas, han jugado un papel positivo y a los que hay que dar la enhorabuena.

 

Sin embargo, existen otras causas. Recordemos cuando teníamos pirómanos en una localidad de Tenerife (Icod el Alto), hasta tres conatos al día. Aquí y ahora debemos entender que los resultados de este verano no son únicamente de cosecha propia.

 Estos surcos de papel quieren hacernos reflexionar sobre asignaturas pendientes, en las que todavía queda un largo trecho por recorrer. Por ejemplo, seguimos aumentando la superficie no labrada en las medianías de Canarias. Tierras en las que antes sembrábamos cereal y papas, ahora son pastizales sin pastores, desde Fontanales hasta Tijarafe, zonas antaño de frutales, cereales y pastos, ahora cubiertos de cañeros, zarzas, hechos, granadillos, espinos, etc; antiguos campos de viña, almendros, higueras, ahora cubiertos de maleza. Solo el sur de La Palma ha perdido más del 40% de la superficie cultivada de vid en los últimos 20 años, o qué decir de Icod de los Vinos, Frontera, Artenara o Arure, campos con apenas huella campesina, con lo que ahora llaman los ingenieros combustible, territorio ideal para el fuego que ahora, en muchos casos, está sembrado de casas ocupadas por urbanitas que esperan que los helicópteros y los drones apaguen el fuego.

Aquí puede irnos igual que como les ha ido en California, Portugal o Galicia. Solo en California, ardieron este verano más de 300.000 hectáreas, miles de viviendas quemadas, pérdida de vidas humanas. Allí se utilizaron grandes equipos que han demostrado lo poco útiles que son. La prevención sigue siendo la gran asignatura pendiente tanto en California como en Canarias.


Hagamos una reflexión en voz alta, no nos vistamos con plumas ajenas, ni nos colguemos medallas que no son. Este verano ha sido fresco, ya que no hemos tenido apenas tiempo sur y, hasta finales de junio, se ha dejado notar algo de frío -como bien saben los viticultores del norte de Tenerife, que han tenido que vendimiar hasta tres semanas antes, cosechando casi un tercio menos de los kilos habituales-, y con la fortuna de que los pirómanos han estado de vacaciones.

Celebremos los buenos resultados sin descuidar que tenemos asignaturas pendientes en temas forestales, tanto en la limpieza, entresaca, retirada de combustible, pero, sobre todo, los entornos de los montes, tanto en los cultivos como la vuelta al pastoreo, asignatura esta que han mejorado en Gran Canaria con la trashumancia.

Es necesario un cambio en la filosofía ambiental. En muchos casos hemos de pagar por tareas ambientales en las que las brigadas han de mantener superficies concretas libres de combustible, sobre todo en las proximidades de zonas pobladas y vías de comunicación.

El último incendio de California debiera hacernos reflexionar sobre una asignatura pendiente en Canarias. Los drones y los helicópteros, aunque importantes, son elementos auxiliares que no sustituyen a la prevención, cosa de la que sabían mucho los campesinos en los tiempos de hacha, machete y sacho, conservando el entorno de la vivienda limpio de combustible, ahora pastos o monte.

En California no pudieron contra el fuego con los medios aéreos, tuvieron que recurrir a bomberos australianos, utilizando incluso aviones DC-10, y evacuando más de 40.000 personas.

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Día contra la violencia

a las mujeres

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Coincidiendo con el día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, el pasado 25 de noviembre, se desarrollaron en toda la nación canaria, pero especialmente en las Palmas y La Laguna (Tenerife) por su gran número de asistentes, actos y manifestaciones de reivindicación contra la lacra de las agresiones de género. En la primera imagen correspondiente a Tenerife, el STEC-Intersindical Canaria centró su atención en la educación en la igualdad para combatir la violencia machista. En la segunda imagen de la marcha de la capital grancanaria, “Las mujeres de negro de Canarias”, prefirieron vincular la protesta a la agresión bélica mediante una pancarta que decía: “Ni mujeres, ni hombres, ni dinero para la guerra”

POBREZA

 

Franco por El Roto